
Introducción
Lo que queremos comunicar es lo siguiente: hemos creado estas lámparas de secado por infrarrojos desde cero, específicamente para el secado de vidrio en procesos de serigrafía. No se trata simplemente de otra fuente de calor que se puede instalar fácilmente. Se trata de una unidad de secado completamente personalizada y versátil, diseñada para cumplir con la tarea rápidamente, sin necesidad de tocar el vidrio en ningún momento.
El objetivo es lograr que la tinta se seque de manera uniforme y rápida, al mismo tiempo que se libera espacio en el suelo. Se puede reducir hasta un 40% el espacio ocupado por esta unidad. Es una solución que se adapta perfectamente a tu línea de producción, justo donde se necesita, y mantiene el mismo ritmo de trabajo que tu línea.
Detalles técnicos
¿Cómo logra esto? Todo comienza con la concentración de mucha energía infrarroja en un dispositivo pequeño y compacto. Funciona con un sistema de 400V, lo cual es clave para obtener un alto nivel de calor sin necesidad de utilizar muchos circuitos adicionales. El tubo en sí tiene 300 mm de longitud, la longitud ideal para alcanzar perfectamente la zona donde se imprime, sin ocupar demasiado espacio. Y esos 2500W de potencia… eso es lo que permite un secado rápido, de modo que tu línea de producción no tiene que ralentizarse.
Material utilizado
Elegimos un tubo de cuarzo basado en halógenos, ya que se calienta rápidamente y mantiene esa temperatura de forma constante. No hay tiempo de espera ni fluctuaciones en la temperatura. La capa externa del tubo también es un detalle importante: permite que la energía se enfoque exactamente donde la tinta y el vidrio la absorben mejor. Esto reduce el desperdicio de calor y evita que los elementos cercanos se dañen.
Y el conector R7s… es de alta calidad. Es fácil de conectar, permanece firme incluso con vibraciones, y soporta los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento sin problemas.
Funcionamiento en la línea de producción
En la práctica, esta solución permite que el vidrio salga con un acabado perfectamente seco, rápidamente y sin marcas de contacto. Se trata de una unidad compacta, por lo que no es necesario utilizar conductos adicionales o reflectores. Así, se puede recuperar ese espacio en el suelo.
Hay algo importante que tener en cuenta: el calor está concentrado, por lo que es necesario planificar bien la circulación del aire y el enfriamiento alrededor de la lámpara. Si se gestiona bien la ventilación desde el principio, la lámpara funcionará sin problemas.
Para ti, eso significa un módulo que se instala fácilmente, mantiene su temperatura de forma constante y no convierte tu planta en un laberinto de equipos.